El Gobierno de Castilla-La Mancha, de cara a asegurar la capacidad de respuesta a medio y largo plazo del sistema sanitario regional, "encarando no solo el combate actual y futuro contra el COVID-19 sino las prioridades asistenciales estructurales", va a ofrecer un contrato mínimo de un año a los residentes que finalicen determinadas especialidades, como Medicina Familiar y Comunitaria, Pediatría, Anestesia, Medicina Intensiva, Medicina Interna o Preventiva, entre otras.