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Guada Acoge participa en el programa de Retorno Voluntario, prestando ayuda a inmigrantes en situación de vulnerabilidad. Guada Acoge participa en el programa de Retorno Voluntario, prestando ayuda a inmigrantes en situación de vulnerabilidad.

En Guadalajara, 123 inmigrantes han retornado ya a su lugar de origen desde 2009

Guada Acoge participa en el Programa de Retorno Voluntario, puesto en marcha hace cuatro meses, y ya ha ayudado a dos personas a retornar

A finales del año pasado comenzó a desarrollarse el Programa de Retorno Voluntario con Especial Atención a Personas Vulnerables, en el que participa Guadaacoge a través de la Red Acoge, que desde hace más de 20 años ofrece un amplio abanico de ayudas a la población inmigrante en riesgo de exclusión social. Manuel Sobrino, portavoz de Red Acoge, federación de 17 ONG españolas de ayuda a la población inmigrante, cuenta los promenores del programa de retorno voluntario que todavía no es tan conocido como el resto de proyectos. Según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en el período 2009-2012 se retornaron 123 personas residentes en la provincia de Guadalajara. En Guada Acoge ya se ha ayudado a dos personas a retornar, una a Perú y otra a Colombia.

"Apenas llevamos 4 meses desarrollando. Decidimos ponerlo en marcha después de recibir bastantes peticiones por parte de personas que querían optar por regresar a su país y no tenían los recursos necesarios para ello; pero sabemos que también podría ser de interés para muchas otras que desconocen de su existencia, por lo que estamos haciendo hincapié en su difusión", señala Sobrino.

Abocados por la precariedad

La principal causa para plantearse el regreso a su país de origen es la situación económica de precariedad en que se encuentran. Muchos de los beneficiarios del proyecto o interesados en el mismo son personas extranjeras que tuvieron una vida normalizada en España, es decir, se encontraban en situación regular, tenían empleo, vivienda, sanidad y cubiertas sus necesidades básicas. Con el inicio de la crisis en España, perdieron sus empleos y, consecuencia, la autorización de residencia y trabajo y agotaron sus subsidios, la vivienda, etc.
 
En cuanto a nacionalidad, no hay ningún que destaque, pero la mayoría de personas interesadas y retornadas son de Sudamérica y África Subsahariana, aunque el programa está abierto a cualquier extracomunitario. Hasta ahora el retorno ha sido solicitado tanto por hombres como por mujeres, aunque en este último caso se trata de mujeres acompañadas por sus hijos e hijas menores, mientras que el perfil de hombres ha sido sin cargas familiares en España.

"Deben ser personas en situación administrativa irregular, de carencia y vulnerabilidad social, que no cuenten con recursos económicos propios para regresar a sus países de origen. Además, es necesario que no estén incursas en ninguno de los supuestos de prohibición de salida de España previstos en la legislación de extranjería", explica el responsable de la Red Acoge.

Gracias a la financiación del Fondo Europeo para el Retorno y de la Secretaría General de Inmigración y Emigación dentro del programa de retorno garantizan una asistencia integral: asesoramiento, gastos de desplazamiento, apoyo psicológico, trámites con la administración… "Las personas beneficiarias no deben preocuparse por costearse un billete de avión, que suele suponer el gasto mayor de este proceso. También cuentan con una ayuda económica que facilita la  instalación en el país de origen", explica Manuel Sobrino, que reconce que "el éxito del proceso depende de tantos factores que no se puede garantizar en todos los casos, aunque consideramos que la ayuda prestada es la necesaria  para conseguir un retorno digno".

Sí se contempla el retorno de familias completas dentro de este programa. Los adultos que se pueden acoger aal mismo deben estar en situación irregular, pero no es necesario que los menores que estén a su cargo también lo estén.

Sobre la situación de estos inmigrantes, Sobrino explica que la máxima del programa es "ayudar a la población inmigrante es su alto riesgo de vulnerabilidad. La pérdida de un puesto de trabajo suele ser uno de los factores principales que conduce a esa situación, ocasionando que se encuentren en absoluto desamparo y que no puedan afrontar ningún tipo de pago. Valoramos cada caso de forma individual con el fin de garantizar tanto lo mejor para cada persona como que no existen dejaciones de responsabilidades por su parte".

"Pueden llegar a sentirse fracasados"

El portavoz de la Red Acoge explica además que es muy diferente la afección psicológica del retorno, según las circunstancias de quien regresa. "No es lo mismo una familia asentada en España, que no regresa en su totalidad (hijos ya mayores con su vida en España que deciden quedarse), a una persona sola, a quien su familia que no tiene a nadie que le esté esperando. Se dan casos en los que pueden llegar a sentirse fracasados en su experiencia y viven la vuelta como una derrota, mientras que otros entienden el retorno como parte de una experiencia vital, la continuación de su proceso migratorio".

En cualquier caso reconoce que "la decisión es muy difícil de tomar, pero trabajamos para garantizar que cuentan con toda la información precisa y que valoran con detenimiento sus alternativas y en caso de ser necesario cuentan con atención psicológica".

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