El bosque de Valdenazar está exhausto y se ha ganado a pulso un merecido descanso. En estos años, la presión demográfica que ha soportado este paraje natural de 14 hectáreas de superficie ha alterado por completo los usos y costumbres de la fauna. Muchas de las especies de aves y mamíferos que durante décadas han anidado y poblado este hábitat han desaparecido por culpa de la afluencia de visitantes. Con el fin de que el monte recupere el latido vigoroso que tenía antaño, es necesario que pueda respirar con tranquilidad. Para que corzos, jabalíes, milanos, conejos, búhos, jinetas, lagartos, zorros y tejones vuelvan a los asentamientos y áreas de campeo que ocupaban hace apenas cinco años. Para lograr ese objetivo, el Ayuntamiento de Yebes ha ordenado el cierre temporal del bosque de Valdenazar por parada biológica, medida que se ha hecho efectiva en la mañana de hoy. “Una decisión estricta y contundente que entendemos necesaria porque aún estamos a tiempo de recuperar la fauna salvaje que abundaba en este espléndido ejemplar de bosque mediterráneo”, explica Miguel Cócera, alcalde de Yebes.

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