Cada año, la sección de Dermatología del Hospital Universitario de Guadalajara interviene a un millar de personas por lesiones relacionadas con cáncer de piel motivadas por una exposición al sol prolongada y sin las debidas precauciones. Cada año, la sección de Dermatología del Hospital Universitario de Guadalajara interviene a un millar de personas por lesiones relacionadas con cáncer de piel motivadas por una exposición al sol prolongada y sin las debidas precauciones.

Dermatología de Guadalajara recuerda un año más el peligro de exponerse al sol

El 80 por ciento de las intervenciones quirúrgicas que se llevan a cabo por parte de los dermatólogos del Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, se relacionan con cáncer de piel. De estos cánceres, el 95 por ciento están causados por una exposición solar inadecuada o sin protección, advierten desde la sección de Dermatología del centro hospitalario. 

Cada año, alrededor de un millar de personas son intervenidas quirúrgicamente por este motivo en Guadalajara, lo que supone un problema de salud a tener en cuenta y que debe abordarse desde la prevención y la detección precoz. A nivel nacional, más de 300 personas son diagnosticadas de melanoma cada mes y la incidencia de esta enfermedad se ha duplicado en nuestro país en las últimas décadas. Respecto al cáncer cutáneo no melanoma, en España se diagnostican cada año más de 74.000 casos, siendo el exceso de sol la causa principal. 

La recomendación básica frente a esto es evitar la exposición solar prolongada y buscar la sombra, especialmente en las horas centrales del día. En el momento de estar al sol hay que emplear cremas solares con elevado factor de protección y resistentes al agua, y aplicarla tantas veces como sea necesario. Es importante no descuidar zonas como la nariz, las orejas o los párpados y proteger el cuero cabelludo con sombreros y gorras, pues son zonas habitualmente olvidadas y donde aparecen con frecuencia estos problemas.

Los carcinomas y los melanomas son los dos tipos de cáncer de piel más conocidos, siendo los melanomas los más graves. Los carcinomas basocelulares suelen darse en el rostro y son menos agresivos, con un porcentaje de curación elevado cuando se trata de manera adecuada. Una de las técnicas más seguras y eficaces para ello es la cirugía de Mohs. 

Por su parte, el melanoma aparece con más frecuencia en zonas como espalda o extremidades, siendo un tipo de tumor más agresivo en el que el diagnóstico precoz resulta vital ya que si se detecta en su estadio inicial la tasa de supervivencia puede ascender al 95 por ciento, reduciéndose al 70 por ciento cuando se da en una fase posterior.

Respecto al tipo de paciente, por un lado están las personas con la piel dañada debido a su actividad laboral, y por otro quienes han tomado excesivo sol por la moda del bronceado. En este sentido, conviene recordar que nuestra piel tiene memoria y los daños causados por el sol dejan secuelas a largo plazo que pueden favorecer en el futuro el desarrollo de un cáncer. Esto es especialmente grave durante la infancia, recuerdan desde Dermatología, “porque las quemaduras solares siendo niños conllevan mayor riesgo de tener un melanoma en el futuro”. 

Afortunadamente, ha aumentado la concienciación sobre el daño que pueden provocar los rayos ultravioleta en nuestra piel gracias a las distintas campañas que se han desarrollado y que han calado en las familias y en general en la ciudadanía, y con ello se ha logrado reducir el número de fallecimientos causados por un melanoma.

Con todo, los dermatólogos advierten que “es necesario entender que un lunar puede matar y que cuando aparecen estos problemas, la probabilidad de desarrollar metástasis y causar la muerte es alta en comparación con otros tipos de cáncer”.

Cirugía de Mohs

La cirugía de Mohs es una técnica quirúrgica para el tratamiento del cáncer cutáneo que consigue la máxima tasa de extirpaciones completas minimizando la extirpación de tejido sano peritumoral. Se trata de una técnica que se realiza en el Hospital Universitario de Guadalajara desde hace 25 años con muy buenos resultados.

Consiste en la extirpación del tumor por capas con el análisis intraoperatorio de los márgenes de forma sucesiva hasta conseguir márgenes libres de tumor. Tras ello, y en la misma intervención, se realiza la reconstrucción del defecto creado.

Es la técnica que mejores resultados consigue en el tratamiento del cáncer de piel no melanoma y en el melanoma in situ de la cara. Está especialmente indicada en aquellos tumores localizados en áreas cosméticamente sensibles como párpados o pirámide nasal o en tumores que han recidivado o reaparecido.

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