Rafael Esteban, senador socialista por Guadalajara, que será el encargado de su presentación y defensa en la Cámara. Rafael Esteban, senador socialista por Guadalajara, que será el encargado de su presentación y defensa en la Cámara.

El PSOE lleva al Senado la prevención contra el consumo de pornografía en la población adolescente

El Grupo Socialista defenderá en el Pleno del Senado del  próximo miércoles, día 18, una moción en la que solicita al Gobierno que preste especial atención, en los marcos de competencia digital educativa, a la educación en ciudadanía digital para que los y las adolescentes adopten un modelo de relaciones sociales adaptado a una adecuada educación afectiva y sexual, en un uso responsable de internet y las redes sociales, aportando actitudes críticas ante la información que de ellas reciben.

El texto de la moción también contempla, entre otras medidas, la difusión en redes sociales y en medios de comunicación de “una campaña de sensibilización y prevención orientada a los peligros del consumo de pornografía en adolescentes” y de sus riesgos de puesta en práctica sin las medidas adecuadas para ello.​

En la exposición de motivos de esta iniciativa, Rafael Esteban, senador socialista por Guadalajara, que será el encargado de su presentación y defensa en la Cámara, señala que el informe “(Des)información sexual: pornografía y adolescencia” elaborado por Save the Children, el 22 de septiembre de 2020, pone de manifiesto que “los y las adolescentes ven pornografía por primera vez a los 12 años”,  “casi 7 de cada 10 (el 68,2%) consumen estos contenidos sexuales de forma frecuente (en los últimos 30 días), y este consumo “se produce en la intimidad (93,9%), a través del teléfono móvil”, y se centra en “contenidos gratuitos online (98,5%), basados de manera mayoritaria en la violencia y la desigualdad”.

El senador del PSOE hace hincapié en que, tal como refleja el estudio de la ONG, las relaciones en grupo entre compañeros y compañeras “son clave en la iniciación al consumo”, ya que “el 51,2%, accede mediante el intercambio entre sus amistades de fotos o vídeos por WhatsApp o redes sociales”. Además, señala que también se dan otras realidades y apunta que para un 28,5% -principalmente chicos-, la primera toma de contacto “responde a una búsqueda activa”, mientras que un 17,4% -en su mayoría chicas-, “se ha encontrado con estos contenidos de forma accidental mientras navegaba por Internet”.

La pornografía, único recurso para aprender sobre sexualidad para el 30% de los y las adolescentes

En este sentido, Rafael Esteban advierte de que “para el 30% de los y las adolescentes, la pornografía es el único recurso para aprender sobre sexualidad” y “casi la mitad de las personas encuestadas echa en falta tener más información sobre cuestiones afectivo-sexuales”.

Añade que el citado estudio revela también que el 54,1% de los adolescentes, en su mayoría los chicos, cree que la pornografía da ideas para sus propias experiencias sexuales y al 54,9% le gustaría poner en práctica lo que ha visto. “El 47,4% de los adolescentes que ha visto contenido pornográfico ha llevado alguna escena a la práctica”, señala Esteban y subraya que Save the Children considera “especialmente preocupante” que, cuando intentan imitar lo que ven, “no siempre solicitan consentimiento previo a su pareja”, y “el 12,2% de los chicos lo ha hecho sin el consentimiento explícito de la pareja y sin que a esta le haya parecido bien, frente al 6,3% de las chicas”.

En la misma línea, señala que el informe arroja también que “un porcentaje alto de adolescentes sí es capaz de reconocer todo esto en la pornografía” y muestra su preocupación porque “entre quienes la consumen con más frecuencia, el 36,8% no diferencia entre la ficción de las escenas y sus propias experiencias sexuales”, y “el 38% no encuentra en ella desigualdad y premia los vídeos en los que existen jerarquías de poder”. “El 27,1% de las chicas no sabe identificar prácticas de riesgo como la ausencia de preservativo”, agrega.

Por último, Rafael Esteban señala que Save the Children ha estudiado “como se traslada todo esto a la realidad” y ha descubierto que “casi la mitad de la población adolescente (el 46,1%) no utiliza siempre métodos de protección”,  que “el 13,7% no lo hace nunca o casi nunca”, y que “el 13,8% de quienes han visto pornografía han entrado en contacto, al menos una vez, con una persona desconocida con fines sexuales a través de Internet”. “Aunque estas conductas no tienen por qué responder directamente al consumo de pornografía, la ONG considera que son comportamientos preocupantes, ya que pueden entrañar un alto riesgo de sufrir violencia online, tan real y dañina como la física, y en caso de derivar en un encuentro real, pueden provocar que los menores sufran abusos o una agresión sexual que derive en infecciones de transmisión sexual e incluso en un embarazo no deseado”, concluye.

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