Consulta de Atención Primaria en Guadalajara. Consulta de Atención Primaria en Guadalajara.

"La otra Pandemia", la Atención Primaria al borde del colapso, según Amnistía Internacional

“He llegado a ir al centro a las siete de la mañana y he salido a las cuatro o a las cinco de la tarde estirando la jornada para seguir visitando a las personas en sus domicilios”, dice María Luisa, médica de Guadalajara. “Ahora todo es COVID-19. Si antes estábamos muy ocupados sin COVID, ahora dedicamos el 90% a ver COVID-19, pero ¿dónde está el resto?”, señala Francisco Angora, médico de Ciudad Real.  “Al principio podría estar bien la atención telefónica, ahora lo vivo como un martirio. He pasado de tener una consulta de 30-40 pacientes al día a más de 80 consultas telefónicas. Esto es insufrible”, afirma María del Mar Martínez, médica de Castilla-La Mancha.

Estos son sólo tres testimonios de médicos en Castilla-La Mancha que aparecen en el informe de Amnistía Internacional titulado "La Otra Pandemia", en el que se analiza el abandono y desmantelamiento de la Atención Primaria, pero hay muchos más, también de pacientes, y lo que es peor, muchos anónimos o con nombre ficticio, lo que apunta a que existe  censura sobre este asunto y la falta de transparencia.

El informe es demoledor y Amnistía Internacional concluye que España ha vulnerado el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.

Y para apoyar este informe hoy hay concentraciones en distintas localidades, en Guadalajara será en Azuqueca de Henares, en el  Centro Especialidades (Centro Atención Primaria Provisional las 16 :45h. 

"LA OTRA PANDEMIA" Analiza el impacto que ha tenido la gestión de la atención primaria durante la pandemia de la COVID-19 en el derecho a la salud de la población –especialmente de las personas en situación de mayor vulnerabilidad– y de los y las profesionales sanitarios en la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Cataluña y demuestra que en todos los sitios cuecen habas. Que la Atención Primaria ha sufrido dos pandemias. La primera, la de la COVID-19. La segunda, la gestión llevada a cabo por las autoridades centrales y autonómicas, que ha adolecido de falta de planificación, inversión y transparencia para afrontar la primera. Que en las tres comunidades autónomas objeto de estudio, las medidas de refuerzo de la atención primaria fueron insuficientes para garantizar el acceso a la atención sanitaria de una población con crecientes necesidades de salud, conduciendo a la atención primaria a una situación cercana al colapso asistencial.

Reconoce el informe que la Atención Primaria se enfrentó a la pandemia con una década perdida en inversiones, y en el caso de Castilla-La Mancha dice que es la comunidad que más ha desinvertido en sanidad, un 18,25% menos que en 2009 . Señala que a pesar de que el Gobierno regional lo niega, en Castilla-la mancha, al igual que en Madrid o Cataluña, cerraron centros de salud y consultorios locales. Asimismo y el modelo de asistencia presencial se transformó en un modelo de atención telefónica.

También reconoce que se tomaron medidas, pero que estas han sido insuficientes. Así señala que en Castilla-La Mancha afirmó haber contratado entre el 1 de marzo y el 30 de septiembre de 2020 a 2.080 profesionales en atención primaria; entre ellos, 477 personal de medicina, 914 de enfermería, y 410 auxiliares de función administrativa. "Sin embargo, organizaciones y personal sanitario de las tres comunidades autónomas califican estas medidas de insuficientes".

"La gestión sanitaria de la pandemia en atención primaria –centrada sobre todo en la COVID-19 y sin refuerzo adecuado del sistema sanitario– provocó una discriminación indirecta en el acceso al derecho a la salud de las personas con patologías no COVID-19 y con necesidades especiales de salud. Así, los grupos que más han sufrido el impacto de estas barreras en el acceso y la calidad de la atención sanitaria, poniéndose en grave riesgo su derecho a la salud, son las personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y pacientes con enfermedades de salud mental, los grupos que más dependen del sistema sanitario", reza el informe de Amnistía Internacional. 

Como prueba de esto, entre otros, el testimonio de Luisa (nombre Ficticio, de 77 años y de Castilla-La Mancha: "Antes no tenía dificultades al ir al médico. Si no me encontraba bien, pedía cita y me veían. Ahora no, ahora no te atienden. Mi marido murió el 24 de marzo de COVID-19 y yo también lo tuve. Yo estuve sin salir de casa. En el tiempo en el que estuve mala en casa, no me llamaron ni un día. Yo le dije al médico que me seguía sin encontrar bien y le conté que me mareé y me caí. Me dijeron que era el estrés por lo que había pasado, lo de mi marido, que había estado sola y mala. En siete meses, desde que mi marido murió, el médico solo me ha visto una vez. En septiembre la enfermera me hizo un chequeo y en los análisis me salió el potasio y el azúcar alto. Y en octubre yo me encontraba mal. Tú llamas al centro pero no te cogen el teléfono, tienes que ir al centro, y ahí te dan para cinco o seis días para que te llamen por teléfono. Hay cosas que no se ven por teléfono".

O este otro de Maria Luisa, paciente de cáncer y presidenta de la asociación ROSAE de Valdepeñas (organización de mujeres afectadas por el cáncer de mama) un caso que le llegó el pasado mes de octubre. “Tengo una compañera que fue a la consulta de su médico por un bulto y al hacerle la ecografía le dijeron que era necesario un estudio más concreto. Pero al pedir cita le dieron para seis meses después. Esta compañera mía tiene un cáncer de mama agresivo con tres tumores en tres partes distintas. Si se espera al mes de abril no quiero ni hablar de lo que hubiese ocurrido, pero ha tenido que acudir a una consulta privada para que le adelantasen los análisis. Esto no se puede permitir. El sistema sanitario está jugando con la vida de pacientes de otras enfermedades no-COVID y a ese juego no estamos dispuestos a contribuir los pacientes”.

Inmigrantes y mujeres, discriminados

Asimismo, el informe pone de relieve que las personas inmigrantes han visto cómo han crecido las dificultades ya existentes de acceso al sistema. En cuanto a las mujeres, que representan un alto porcentaje de las personas cuidadoras, han sufrido de manera especial la quiebra de la atención primaria pues han asumido los cuidados de personas enfermas ante una atención primaria desbordada. 

En este apartado se aporta el testimonio de uno de los temporeros de Albacete, que paso el covid, y que después de estar confinado en dos centros, asegura que ahora vive en un descampado. "Pero luego nos echaron y ahora vivimos en descampados, sin nada, ni agua, ni baños. Tenemos comida por los vecinos. Desde que salí, no hemos vuelto a ver médicos. Nadie me ha dicho si me pongo malo qué tengo que hacer. Tengo un amigo que fue al hospital porque estaba malo y no podía dormir del dolor y le echaron porque no tenía papeles·.

Y amnistia Internacional también pone de manifiesto la falta de transparencia para poder realizar su informe. De hecho señala que solicitó una reunión con el Ministerio de Sanidad, con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y con la de Castilla-La Mancha, pero a fecha de cierre de este informe no había sido posible mantenerla.

Impacto en el personal sanitario

Y las consecuencias no son solo para los pacientes, sino también para el personal sanitario que si en la primera ola no tuvo suficientes medios de protección y EPIS, ahora denuncian la sobrecarga asistencial la falta de medios adecuados para atender todas las necesidades de salud de la población,  y niveles crecientes de sufrimiento, malestar y desgaste profesional. 

El acceso a materiales de protección ha ido mejorando progresivamente. Sin embargo, Amnistía Internacional ha recogido testimonios que señalan que todavía hay aspectos clave que merecen atención especial, concretamente en lo que se refiere a las mascarillas FFP2, que son las recomendadas para el personal sanitario. “El material de protección sigue siendo escaso. Tenemos una FFP2 por semana, te pones una quirúrgica encima, pero explorar a un paciente con sospecha de COVID con una FFP2 que has usado cuatro días..., pues no estás tranquila”, señala una médica de Castilla-La Mancha.

Castilla-La Mancha informó que hasta junio de 2020 se habían contagiado un total de 2.470 profesionales sanitarios (568 de atención primaria) y 13 habían fallecido (8 de atención primaria), según detalla el informe. Y según el Ministerio de Sanidad, a fecha de 4 de febrero de 2021, se habrían contagiado desde mayo 5.041 profesionales sanitarios en Castilla-La Mancha. “Mantener la asistencia con un tercio del personal ha sido muy difícil, con mucho desgaste para los que están”, señala Raúl Calvo, médico de Castilla-La Mancha. 

“La cultura de visitar periódicamente a los pacientes con enfermedades crónicas se ha cortado. Las personas lo entienden y lo asumen, pero al pasar los meses se van inquietando y quieren ser atendidos en directo, pero es imposible verles a todos en el domicilio, y hay que ir a visitar a los que no pueden ir al centro. Ante la gran presión asistencial, las consultas presenciales se resienten a la baja, lo que genera desasosiego en pacientes y profesionales y aumenta el riesgo de cometer errores”, testimonia Francisco Angora, médico de Ciudad Real. 

Y es que en el contexto de una atención primaria al borde del colapso, el personal sanitario ha sufrido un incremento de agresiones verbales y, en algunos casos, físicas. Según datos del Ministerio del Interior, las agresiones han crecido en 2020. Entre enero y noviembre de 2020, en Castilla-La Mancha se produjeron 69 agresiones en el periodo referido, un 165,4% más que en 2019.

Recomendaciones de Amnistía Internacional

El contexto de la actual campaña de vacunación Amnistía Internacional señala que se "hace aún más necesario y urgente el incremento de inversión en la atención primaria, para que esta se desarrolle con eficacia y llegue al mayor número de personas en el menor tiempo posible. Asimismo, es urgente revertir la falta de participación del personal sanitario en el diseño de las medidas sanitarias y asegurar que la campaña de vacunación se realiza en consulta con el sector. Una campaña de vacunación efectiva logrará en un futuro aliviar la sobrecarga asistencial que existe en la atención primaria". 

También pide reforzar el Sistema de Atención Primaria, con implicación también estatal, mejora la protección del personal sanitario y garantizar el acceso a la atención primaria de las personas en situación de mayor vulnerabilidad .

Además piden una información detallada y transparente, participación efectiva del personal sanitario en el diseño de la gestión sanitaria ya adoptar mecanismos efectivos de rendición de cuentas.

Por último recomienda garantizar la igualdad de género en la gestión sanitaria, "donde la gran mayoría de profesionales son mujeres y sin embargo no están representadas de manera adecuada en los órganos de decisión".  


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