Primeras imágenes y resultados obtenidos por la misión, desarrollada por la ESA con la colaboración de la NASA. Primeras imágenes y resultados obtenidos por la misión, desarrollada por la ESA con la colaboración de la NASA.

Más cerca del sol con un instrumento impulsado en Guadalajara

Solar Orbiter, la sonda europea que viaja en dirección al Sol, desveló hoy sus primeras imágenes, tomadas a solo 77 millones de kilómetros del astro, las cuales han revelado la presencia, cerca de su superficie, de innumerables minierupciones solares, llamadas de manera informal "hogueras".

La misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) con colaboración de la NASA y una importante contribución española ha realizado ya su primer paso cercano al Sol, a aproximadamente la mitad de la distancia entre la Tierra.

La misión Solar Orbiter, desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) en colaboración con la NASA, fue lanzada desde Cabo Cañaveral el pasado día 10 de febrero. Tratará de responder a las grandes preguntas de la ciencia sobre el Sol y el sistema solar para entender la forma en que nuestra estrella, gracias al viento solar (una continua “brisa” de protones y electrones en su mayor parte emitidos por el Sol), crea y controla la gigantesca burbuja de gas totalmente ionizado que la rodea, conocida como Heliosfera, y cómo influye en los planetas contenidos en ella y particularmente en la Tierra.

Para ello, Solar Orbiter lleva un total de diez instrumentos científicos, cuatro in situ (entre ellos, el EPD, liderado por el Grupo de Investigación Espacial de la Universidad de Alcalá y el Parque Científico de Guadalajara) y seis de detección remota. Los instrumentos in situ miden las condiciones que rodean a la propia nave, mientras que los de detección remota miden qué ocurre a larga distancia, en el mismo Sol.

Los datos obtenidos con ambos grupos de instrumentos se combinarán para construir una imagen completa de lo que está ocurriendo en la corona y el viento solar. Solar Orbiter girará alrededor del Sol en una órbita elíptica con una distancia mínima inferior a la de Mercurio. Además, gracias a los impulsos gravitacionales que obtendrá en sus encuentros recurrentes con Venus, la nave se irá alejando del plano donde orbitan todos los planetas del sistema solar, lo que le proporcionará una perspectiva única y le permitirá observar los polos del Sol.

Desde los primeros días tras su lanzamiento, hasta el pasado 15 de junio, los distintos equipos que han desarrollado los instrumentos de la misión se han encargado de su encendido y puesta en funcionamiento, realizando procesos de calibración previamente planificados para que, de este modo, los datos que proporcionen tengan una gran calidad y puedan ser utilizados por toda la comunidad científica internacional.

El Detector de Partículas Energéticas

El Energetic Particle Detector (EPD), liderado por Javier Rodríguez-Pacheco, catedrático de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Alcalá, como parte de un consorcio en el que también participan la Universidad de Kiel (Alemania) y la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.), es el instrumento encargado de estudiar la composición, los flujos y las variaciones de las partículas energéticas emitidas por el Sol.

Además de la Instrument Control Unit (ICU), EPD consta de 4 telescopios de partículas energéticas: STEP, SIS, EPT y HET los cuales le permiten caracterizar sus propiedades físicas sobre un intervalo energético muy amplio, con el objetivo de determinar su origen, sus mecanismos de aceleración y sus procesos de transporte hasta cualquier punto de la Heliosfera y contribuir así a entender la relación entre lo que ocurre en el Sol y los fenómenos que observamos en el medio Interplanetario, por ejemplo, el efecto de las tormentas solares en la magnetosfera terrestre o en las capas superiores de nuestra atmósfera.

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