A orillas de lo alto del Tajo, nos recibe el Monasterio de Buenafuente

A orillas de lo alto del Tajo, nos recibe el Monasterio de Buenafuente

Anclado entre un bello paraje de sabinas, en pleno Alto Tajo, se erige el único monasterio cisterciense que queda vivo en la provincia de Guadalajara y cuenta por siglos su existencia. La fundación de este Monasterio, plenamente anclada en la Edad Media, pertenece a los canónigos regulares de San Agustín. Desde que en 1234, el arzobispo de Toledo, don Rodrigo Ximénez de Rada, lo comprara, se sucedieron rápidos los cambios que lo pusieron en manos de la Orden del Císter. La tradición dice que antes había sido aquel lugar, paradisíaco y hermoso, propiedad de los templarios.

En 1242, el mismo arzobispo lo cedió a doña Berenguela, hija de Alfonso VIII con la condición de que pusiera allí un monasterio de monjas de la advocación de la Santísima Virgen. Tras algunas gestiones de los abades cistercienses de Pontiniaco, Óvila y Monsalud, en 1246 doña Sancha Gómez cedía al abad de Santa María de Huerta aquel enclave para que en él se hiciera, real y definitiva, la fundación de un monasterio de monjas del Císter.

El monasterio de Buenafuente del Sistal se compone de un conjunto de construcciones que albergan las dependencias monacales, de un templo magnífico y de un conjunto de edificios que, en su entorno, forman una especie de pueblecillo en el que surgen, unas nuevas y otras restauradas, las casas de recogida de ancianos, de ejercicios, de juventudes y otros usos que sirven para dar vida a aquel poblado, con una articulación de servicio a toda la comunidad.

Lo más interesante del conjunto de Buenafuente es, por supuesto, el templo monasterial. En su origen, fue solamente una pequeña ermita que recogía en su seno a la fuente milagrosa (la Buenafuente). Su planta es rectangular, de una sola nave, corresponde a un templo monasterial femenino, en el que nunca había más de un oficiante, y por lo tanto, no necesitaba más de un altar. Está decorado en su muro exterior por un ventanal estrecho escoltado de columnas, capiteles y arcos semicirculares, y un óculo circular en lo alto.

Existen tres grandes retablos, todos ellos de época barroca: el mayor, presidido por la Virgen titular, iluminado por el óculo o ventanal del ábside, y dos laterales, dedicados a San Bernardo y otros santos cistercienses, con un magnífico escudo heráldico de la monarquía castellano-leonesa.

Entrados en la década de los setenta, el Monasterio se encontraba en una situación de grave crisis que supuso la casi despoblación del Monasterio. Pocas y muy mayores, las monjas sólo vieron por salida vender todo aquello y marchar a integrarse en otro monasterio. Sin embargo, la llegada del capellán Ángel Moreno, con ideas y decisión, y los favores recibidos desde fuera, además del importante impulso recibido por los Amigos de Buenafuente del Sistal, relanzaron el Monasterio, que hoy cuenta con una gran actividad espiritual y de apoyo a la comunidad.

El visitante puede visitar también el Monasterio de Óvila, la gran abadía puesta, aguas abajo, en la misma orilla derecha del Tajo, si toma la carretera que le lleva hasta Trillo.


Narciso Yepes, amigo ilustre de Buenafuente
El próximo 4 de mayo se cumplirán diez años de la muerte de Narciso Yepes, concertista y compositor de guitarra española. Un cáncer linfático acabó con la vida de este reconocido músico. La enfermedad hizo aparición siete años antes, y ya desde 1993, se vio obligado a reducir notablemente sus actuaciones.

Narciso Yepes, estuvo muy ligado al Monasterio Cisterciense de Buenafuente del Sistal, donde pasó muchos de sus días desde que apareciera la enfermedad. Allí, aseguraba encontrar la paz, el descanso y el necesario recogimiento para la oración.

Los restos incinerados del gran guitarrista fueron trasladados desde Lorca, su ciudad natal, hasta el monasterio de Buenafuente del Sistal, para que las monjas las esparcieran en el huerto.

El compositor, muy ligado a la vida espiritual y religiosa en el monasterio, formó parte de la Fundación Buenafuente de Sistal, desde su creación en 1980, organización nacida de la preocupación de un grupo de personas llegadas de Madrid con el propósito de encontrar un retiro donde poder ejercer sus ejercicios espirituales. Pronto fueron conscientes de las carencias y las necesidades tanto del Monasterio como del entorno y se pusieron manos a la obra. El Monasterio, que se encontraba parcialmente en ruinas, fue reconstruido, así como, las viviendas colindantes, estando en la actualidad completamente rehabilitado.

Cómo llegar
A Buenafuente del Sistal se llega por la carretera que se toma desde la A-2, dirección Alcolea del Pinar.

Esta carretera comarcal nos conducirá directamente hasta nuestro destino.

Dónde dormir y comer
El viajero puede comer y dormir en la Hospedería que las monjas del Monasterio mantienen. Sólo es preciso avisar previamente a nuestra llegada a través del teléfono: 949 835 032

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