La receta tradicional establece que el 'Fino Seguntino' consta de diez partes, ocho de gaseosa de la marca 'Segontia', que se fabrica en la Ciudad del Doncel, una parte de vermú rojo, si puede ser de Reus como el original, mejor, y la última de espuma o fuerza de la cerveza. La receta tradicional establece que el 'Fino Seguntino' consta de diez partes, ocho de gaseosa de la marca 'Segontia', que se fabrica en la Ciudad del Doncel, una parte de vermú rojo, si puede ser de Reus como el original, mejor, y la última de espuma o fuerza de la cerveza.

A partir del sábado, V Jornadas del Fino Seguntino

Entre los días 23 de julio y 31 de julio, 20 establecimientos hosteleros de Sigüenza van a participar en la V Edición de las Jornadas del 'Fino Seguntino', iniciativa que surgió para poner en valor este cóctel de invención local, presente en todas las barras de la ciudad. Además, este año recibirá un homenaje Ignacio Álvarez Oter, barman del kiosko El Triunfo.

Las  Jornadas reivindican este cóctel de invención local, al que envuelve una curiosa leyenda, creado por hosteleros seguntinos en los años de posguerra. En la V Ruta del 'Fino Seguntino' participan 20 bares y restaurantes a lo largo de dos fines de semana consecutivos, de este caluroso mes de julio, con una propuesta refrescante de la popular bebida, acompañada de tapa, al precio de 2.50 euros.

En las Jornadas del 'Fino Seguntino' se ensalza esta bebida original de la ciudad, pero, a su vez, se rinde homenaje a la hostelería local. Este año, se homenajeará el domingo, día 24 de julio, a partir de las 12:00 horas, en el Parque de la Alameda, al gran Ignacio Álvarez Oter, barman del kiosko El Triunfo, que en los últimos años se ha alzado con el premio al mejor gin-tonic de Castilla-La Mancha (2019) y el premio al mejor cóctel Tiky de Castilla-La Mancha (2022).

En las anteriores ediciones, los premiados fueron el inventor del cóctel, Boni Anguita (2016), que fallecía en 2019, y también una representación de hosteleros de la etapa de posguerra en la ciudad; los hermanos Pérez, Enrique y Eduardo, del restaurante El Doncel, el primer establecimiento seguntino que fue galardonado con una estrella de la prestigiosa guía roja (2018); Samuel Gordo, chef de El Molino de Alcuneza (2019), que lograba igualmente su primera Estrella Michelin; y de Jorge Maestro y María Viqueira (2021), por su Sol Guía Repsol 2021 y distinción Guía Michelín “Bid Gourmand”.

Además, y como es costumbre, se va a homenajear también a veteranos de la hostelería seguntina, y este año concretamente a cuatro: Ángela López, Esperanza Barbero, Montserrat García,  Paulina Gutiérrez y Pedro Hombrados.

La relación de participantes adheridos a esta V Ruta del Fino Seguntino la componen los restaurantes y bares Restaurante La Granja de Alcuneza, Restaurante Don Rodrigo,  Mesón Los Soportales, Alameda Tapas, Atrio, Anya, Taberna Calle Rompeculos, Parador de Turismo, Kiosko El Triunfo, Lantigua, Café París, Bar Barbacana, Restaurante Sánchez, Bar Gayusa, Taberna El Boliche, Cafetería Avenida, Fielato, Bar La Tertulia, Terraza Torbellino y Bar La Estación.

Los visitantes que acudan a Sigüenza durante estos dos fines de semana tendrán la ocasión de comprobar in situ el dicho que entonan los hosteleros de la ciudad: “Si visitan la ciudad de Sigüenza, no se marchen sin probar nuestro delicioso y genuino, Fino Seguntino”.

¿Qué es el “Fino Seguntino”?

La receta tradicional establece que el 'Fino Seguntino' consta de diez partes, ocho de gaseosa de la marca 'Segontia', que se fabrica en la Ciudad del Doncel, una parte de vermú rojo, si puede ser de Reus como el original, mejor, y la última de espuma o fuerza de la cerveza. 

Javier Sanz, miembro de la Real Academia de la Medicina, dedica uno de los capítulos del libro de cócteles, 'Mezclados', editado por el restaurante El Doncel, a esta bebida representativa de Sigüenza. En la obra, el doctor Sanz relata que su origen sucedió una tarde de agosto, después de una novillada para aficionados. Un torero, de nombre Paco Berlanga, apodado “El Fino”, feliz por haber salido ileso ante un becerro de malas intenciones, decidió darse un homenaje. Para ello, el torero y su cuadrilla acudieron, sedientos, a Casa Anguita donde pidieron un refresco al joven Boni Anguita para aplacar la sed. Fue en San Roque del año 1947, cuando el hostelero se sacó de la manga este combinado que ha llegado hasta nuestros días, pues es raro el seguntino que no alterna con este cóctel.

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