Anguix se asoma al Tajo

Anguix se asoma al Tajo

Al castillo de Anguix, lo podemos observar, orgulloso, dominando desde el cerro que lo sustenta el río Tajo y el sediento Mar de Castilla, el embalse de Entrepeñas. La roca en que se asienta muestras unos dientes afilados como de desfiladero, pero el viandante algo esforzado puede alcanzar la breve cima y disfrutar de la antigüedad castellana piedra sobre piedra. Para llegar a simular ser el señor del castillo, tenemos que llegar primero a Sayatón y, desde ahí, por un camino de labor que acerca a las laderas del monte a la fortificación. Aunque, hay que tener cuidado puesto que la valla que lo rodea exhibe un cartel con la leyenda “Ruinas peligrosas”.

Las famosas crónicas de Abderramán III lo citan, asombrándose de la orografía del terreno, repleto de peñas recortadas e impresionantes desfiladeros. También, le atrajeron las fuentes al salto que realiza el Tajo a su paso por la zona. Aunque a los árabes les encantaba, no pudieron conservarlo, puesto que los señores feudales lo reconquistaron entre los años 1085-1117.

Lo que hoy se conserva permite imaginar la estructura en torno a la torre del Homenaje o primitiva fortaleza. La planta actual es de tipo pentagonal, con murallas de unos seis metros de altura, restos de torreones cilíndricos en las esquinas y otro hacia poniente, que abomba y amplía lo que en origen fue una estructura paralelepípeda.

Su recinto exterior contaba con barbacana más baja que le cubría por los lados norte y oeste –más accesibles en los ataques–, mientras que la abrupta pendiente le protegía por el sur y el este. El interior ha sufrido varios derrumbes, pero conserva aún la entrada a un aljibe que ocuparía el patio central –muy pequeño, pues la fortaleza no llegaba a alcanzar los 25 metros de longitud en su eje más largo–. La fuerte torre del Homenaje es lo más destacado de todo el conjunto arquitectónico, se conserva bastante bien y confiere al edificio su prestancia antañona y evocadora.

A pesar de todo, el castillo de Anguix es una de las piezas más bellas del nutrido plantel de los castillos de Guadalajara.

Vía Verde

Después de disfrutar las vistas desde el castillo, se puede seguir la ruta de la Vía Verde, que comienza en Mondéjar y concluye en Auñón. El caminante, jinete o ciclista puede retornar a Sayatón por el tramo de esta ruta que pasa por Anguix. Es una buena opción para disfrutar esta bella comarca alcarreña. Si lo que se desea es continuar camino, el recorrido natural dirige los pasos hacia sacedón, siguiendo la ribera del arroyo de Valdefuentes, hasta alcanzar la parte más alta del embalse de Entrepeñas, poco antes de llegar a Auñón, puesto que el antiguo tramo original fue inundado por las aguas al construir la presa, quizá ahora, al estar tan seco, hasta se vea.

La historia del castillo

El primitivo castillo se levantó entorno al año 1136, fecha en la que el término o heredad de Anguix pasó –por donación del Rey Alfonso VII– al caballero toledano Martín Ordóñez, que poseyó amplias propiedades en la parte baja de La Alcarria durante la Edad Media. Su viuda entregó la fortaleza en 1174 a la Orden Militar de Calatrava, que ya comenzaba su asentamiento también en estas tierras. Su encomienda de Zorita extendía por el Tajo y sus afluentes una notable influencia.

En el siglo XIV, la propiedad de Anguix retorna al rey castellano, incluído jurisdiccionalmente en el Concejo de Huete. Alfonso XI se lo regaló a su montero, Alfón Martínez. Su hijo Lope López, casado con una Carrillo, lo transmitió a su familia –poderosos y revoltosos nobles, vecinos de Huete–.

A lo largo del siglo XV, Juan Carrillo y su hermano Luis fueron los señores del castillo. En 1464, tomó esta fortaleza para sí el rey Enrique IV, pero diez años después se lo entregó a su camarero mayor, Lope Vázquez de Acuña, también de la familia de los Carrillo y con muchas posesiones por las riberas del Tajo. Al final, se lo vendió, en 1484, al primer conde de Tendilla, Don Iñigo López de Mendoza. En la casa de estos magnates continuó –en pacífica posesión– durante muchas generaciones, hasta que en 1847 adquirió por compra el territorio entero –la fortaleza incluida– Don Justo Hernández, vecino de Brihuega. Luego pasó a ser propiedad de la conocida familia mondejana De Eusebio.

Hace dos años se volvió a vender a inversores extranjeros que pretenden crear un parque temático y cinegético en la zona.

Cómo llegar
Anguix es un pueblo anexionado de Sayatón. Hay distintas rutas para llegar a esta localidad. Podemos optar por salir de Guadalajara por la N-320 dirección sacedón, una vez en este municipio, hay que tomar el desvío hacia Sayatón, por la CM-2009. Anguix está antes de llegar a Sayatón. Otra opción, si se quiere seguir la Vía Verde es salir de Guadalajara hacia Chiloeches, tomando la CM-2004 que seguiremos hasta Loranca de Tajuña. Ahí, se coge la carretera CM-236 dirección Mondéjar, vía que se puede seguir hasta Sayatón.

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