Budia en el corazón de La Alcarria

Tiene mucha Historia Budia, el corazón de La Alcarria, una pequeña localidad que tiene como llamativo atractivo el increíble paisaje en que se enclava. Budia es un pueblo con mucho que ofrecer al visitante, sea cual sea su preferencia, tanto si busca un lugar donde practicar el deporte, como si lo que busca es descanso. Además, conserva una tradición antigua que se puede disfrutar cada Semana Santa: Los Soldados de Cristo.

Si lo que se desea es turismo activo, es el lugar ideal para la práctica del senderismo y de la bicicleta de montaña en sus cuatro puntos cardinales, pues está rodeado de unos magníficos carriles, senderos, manantiales y de exuberante vegetación.

 

Desde el Ayuntamiento, proponen hasta seis rutas diferentes: El Cabezo, La Cuesta Cabeza, Cerro Madriguera, Cerro Mediomundo, Picazo y El Camino de Valdelagua.

Pero lo mejor de todo es que está solo a cinco minutos de Entrepeñas. Las vistas son increíbles, pero es que además, se pueden practicar deportes náuticos. Si se tiene paciencia y afición, no es mal sitio para pescar.

Si lo que se desea es conocer la Historia y patrimonio de la localidad, no hay que dejar de visitar el Convento de los Padres Carmelitas de Budia que fue construido en la primera mitad del siglo XVIII, y que está en proceso de restauración. Este antiguo convento carmelita es la última fundación de esta orden en la provincia de Guadalajara, y una joya del Barroco provincial.

No hay que dejar de visitarla Iglesia de San Pedro Apóstol, construida en el siglo XVI y el Santuario de Nuestra Señora del Peral, patrona del pueblo que data de 1688 y es de estilo churrigueresco, que acaba de ser declarada Bien de Interés Cultural por la Junta de Comunidades.

La Iglesia de San Pedro Apóstol en Budia es un edificio del siglo XVI, realizado en sillarejo y sillares en basas y esquinas. Su portada, precedida de un atrio descubierto y orientada a mediodía, es un extraordinario ejemplo de estilo plateresco en la Alcarria, con ornamentación de grotescos y vegetaciones en magnífica talla, así como medallones, bichas y otros detalles de gran efecto y equilibrio. La Virgen que tiene en su parte más alta no corresponde al conjunto ni a los detalles. Hay que destacar las cabezas de San Pedro, de tamaño natural, colocadas en los lados.

Su interior es de tres naves, con coro alto a los pies. Desapareció en la Guerra Civil de 1936-1939 su magnifico retablo mayor. Hoy queda un frontal de altar, en plata repujada, con decoración exuberante, barroca, y en el centro una imagen de Nuestra Señora del Peral de Dulzura, patrona de Budia. En lo que fue capilla de la visitación hoy en la cabecera de la nave de la Epístola, se encuentran adosadas al muro dos lápidas sepulcrales. Una representa a una mujer tocada al estilo del siglo XIV, y en ella se lee: “Aquí llace la honrada Juana Barcia mujer de Fernando Cañas”. Debajo, una lápida con el relieve de un sacerdote, en la que se lee: “Aquí está sepultado el reverendo señor Pedro de Cañas Cura que fue de esta iglesia de Budia. Falleció a del mes de año MD”.

En el altar mayor, y cubiertas vitrinas de cristal, se encuentran dos extraordinarias tallas de Pedro de Mena. Se trata de un (1) “Ecce-Homo” y de una (2) “Dolorosa” en tamaño mayor que al natural.

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