El río Cañamares nace en la sierra del Bulejo, cerca de Miedes de Atienza y en su tramo alto discurre por páramos. El río Cañamares nace en la sierra del Bulejo, cerca de Miedes de Atienza y en su tramo alto discurre por páramos.

El Valle del Río Cañamares: el gran desconocido

Una combinación de naturaleza y buen carácter en los pobladores de este valle, hace de este valle un espacio de gran valor natural y rincones sorprendentes. El amor de sus habitantes por sus raíces y el paisaje que les ha visto nacer, ha hecho que goce de un buen estado de salud.

El río Cañamares nace en la sierra del Bulejo, cerca de Miedes de Atienza y en su tramo alto discurre por páramos, atravesando la sierra de la Bodera, hasta llegar al embalse de Pálmaces de Jadraque, construido en 1954. 

Este embalse como otros similares, cumplen una doble función, dejando a un lado la hidrológica del embalse de agua. Por un lado, se trata de un espacio de ocio para pobladores y visitantes, donde se pueden realizar actividades como son la de la pesca, el baño y la navegación entre otras. Pero también cumple con una importante función ecológica, en el momento en el que se convierte en un espacio húmedo que utilizan muchas especies de la fauna silvestre, como lugar de descanso migratorio, invernada y reproducción.

A partir de este momento, una vez que el agua embalsada atraviesa la presa del mismo nombre, el valle de este río se convierte en un espacio protegido por la normativa comunitaria, con la figura de ZEC (Zona de especial Conservación) del Valle del Cañamares, anteriormente Lugar de Interés Comunitario (LIC).

En este trayecto, y hasta su desembocadura en el río Henares, el Cañamares atravesará las poblaciones de Pinilla de Jadraque, Medranda y Castilblanco de Henares, creando una conexión perfecta entre pobladores y medio natural.

Dos son las zonas qué dentro del valle, hacen que este espacio sea merecedor de tal protección. La primera la encontramos al norte, estando compuesta por el ecosistema rupícola y las comunidades vegetales y animales que allí habitan, como son algunas aves necrófagas, como el buitre leonado (Gyps fulvus) el alimoche (Neophron percnopterus). No hay que olvidar la importancia paisajística de esta pequeña hoz, que está compuesta por calizas y dolomías del Cretácico, de gran valor geomorfológico.

Pero no menos importante son las formaciones arbóreas compuestas por quejigares (Quercus faginea) y en menor medida encinares (Quercus ilex), que crecen sobre suelos yesíferos, y su comunidad florística asociada, que se encuentra en la margen izquierda del río. Es extremadamente raro encontrar quejigares que vegeten sobre suelos de estas características, siendo una especie bastante exigente en cuanto al sustrato que ocupa.

El río Cañamares en sí mismo y como ecosistema fluvial tiene una enorme importancia para algunos mamíferos asociados a este ecosistema, destacando la nutria (Lutra lutra) como principal representante de este grupo de fauna en el río Cañamares.

El Plan de gestión de este espacio protegido es la herramienta que vela porque se conserven lo mejor posible los valores naturales de este hermoso valle, y que sus pobladores a lo largo de los siglos han preservado. Es necesario tener un comportamiento responsable al hacer uso del medio natural para que puedan ser compatibles las actividades recreativas y la conservación ambiental.

Desde ADEL Sierra Norte se dan a conocer los valores naturales del territorio, divulgando el patrimonio natural y la rica biodiversidad de la Sierra Norte de Guadalajara, anteponiendo siempre el respeto y las buenas prácticas en el medio natural.

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