Galope por el niño Rey

Muchas personas acuden todos los años a la Caballada.La Caballada de Atienza se celebra el Domingo de Pentecostés, como se viene realizando desde 1162. Conmemora la liberación, por parte de un grupo de arrieros, del rey Alfonso VIII siendo niño, cuando su tío Fernando II de León pretendía arrebatarle el trono. Es Fiesta de Interés Turístico Regional –desde 1986– y también de Interés Turístico Nacional.



La fiesta comienza la tarde anterior, en el “sábado de las siete tortillas”, cuando los hermanos de la Cofradía de la Santísima Trinidad van andando hasta la ermita de la Estrella vestidos con trajes castellanos de pana oscura, grandes capas pardas y sombreros de ala ancha, acompañados de una dulzaina y un tamboril.

Al llegar las “tres mujeres” visten a la Virgen mientras los hermanos cortan el “mayo” en las inmediaciones de la ermita. Se trata de una gran rama frondosa que es adornada con profusión de roscas, naranjas, limones y frutos, que plantarán tras los actos religiosos del día siguiente. Finalizadas las labores preparatorias, los hermanos se reúnen para comer siete tortillas de vigilia, hechas con diferentes rellenos, que recuerdan las siete jornadas que emplearon los arrieros para trasladar al Rey Niño hasta Segovia.

Este año al sabor tradicional de la fiesta suman un apunte novedoso, el de la actuación “Bardos druidas”, de Soria, con música celta-tradicional. y la degustación gratuita de tortilla, chorizo y vino entre los asistentes.

El día grande de La Caballada es el Domingo de Pentecostés. Hacia las 8 de la mañana, los hermanos acuden en caballerías vistosamente enjaezadas a casa del “prioste” y desde allí a la del abad y todos juntos se encaminan en romería a la ermita de la Estrella. Una vez allí, bajan de sus caballerías y comienza la procesión, a las 12 de la mañana, siendo muy curiosa la subasta de los banzos o brazos de las andas, cotizada en celemines de trigo.

A continuación, la misa, y más tarde plantan el “mayo” en la explanada de la ermita, comenzando la subasta de roscos y frutos que de él penden, también en celemines. Termina la subasta, se cortan las ramas del árbol y se reparten entre los asistentes.

Finalmente, se procede a efectuar el baile de la Virgen, especie de jota castellana, que llevan a cabo los hermanos, la cual se acompaña con sones de dulzaina y tamboril.

Así llega la hora de comer, dispersándose entonces todos los asistentes a excepción de los hermanos de la cofradía, que ante la orden del monda: “Señores hermanos, a comer”, subirán al comedor de la ermita para tomar un menú obligado este día a base de cordero asado, un cogollo de lechuga y pasas. Terminada la comida, regresan a la villa montados a caballo, al igual que hicieron por la mañana y, por la tarde, en el pueblo, tienen lugar las carreras a caballo, por parejas, de los cofrades.

Por último, el lunes, Día de la Cernina, se rinden cuentas, se escota y se ofrece un funeral por el alma de los cofrades difuntos.

Arrieros y luego cofrades
A la muerte de Sancho III, en 1158, le sucedió en el trono Alfonso VIII, a la sazón con cuatro años de edad. Ante esta circunstancia, su tío, el rey leonés Fernando II, intenta usurparle el trono de Castilla. A ello se opone la noble familia de los Lara que, con el rey niño, huye de Soria refugiándose en la fortificada villa de Atienza, que se ve cercada al negarse sus habitantes a entregarle el niño a su tío.

En 1163, el día de Pentecostés, sale una expedición de arrieros en viaje de negocios y, al llegar a la ermita de la Virgen de la Estrella, notan la presencia cercana de tropas leonesas que les persiguen.

Los recueros de caballerías más resistentes camuflan entre sus mercadurías al rey y prosiguen camino, mientras el resto de los arrieros permanece en la ermita bailando, como trampa para distraer al enemigo.

Al cabo de una semana, los arrieros que habían escapado de Atienza con Alfonso VIII y llegan sanos y salvos a Segovia.

Para conmemorar este suceso, los arrieros atencinos crearon una cofradia denominada de la Santísima Trinidad, sin olvidar a su anterior patrón, San Julián, más conocida como La Caballada, aún existente.

Cómo llegar
Para llegar hasta Atienza,
desde Madrid y Guadalajara, el viajero habrá debido subir por la carretera CM-101,
que partiendo de la autovía
de Aragón a la altura
de Taracena, pasa por Tórtola, Hita y Jadraque.

Dónde dormir y comer
Hotel Palacio de Atienza
Está situado en una mansión del siglo XVI dentro del recinto amurallado de la histórica ciudad de Atienza.

Tel. 949 399 180

Restaurante El Mirador
El Restaurante Hospedería
El Mirador, ofrece una cocina castellana tradicional
pero renovada, donde degustar los mejores platos típicos de la tierra.

Tel. 949 399 038

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