Las Cruces de Mirabueno

En 1359 se le apareció la Virgen a una pastorcilla de Mandayona

Foto: Jésus Fraile.La localidad de Mirabueno ya se prepara para celebrar su Procesión de las Cruces, declarada como una fiesta de interés turístico provincial, la Romería a la Virgen de Mirabueno sirve como pretexto para que los viajeros se lancen a conocer este destino situado en el entorno del Parque Natural del Río Dulce. Normalmente la cita se convoca para el primer sábado de mayo, pero este año es el segundo y los actos comienzan a apartir de las 11 horas.

Tal y como lo demuestran los innumerables asentamientos celtíberos que se reparten por toda la zona, esta área estuvo poblada desde tiempos muy remotos, y tras un periodo de dominación musulmana, la localidad volvió a caer a finales del siglo X en manos de los monarcas cristianos.

Según cuenta la tradición, sobre el año 1359 en este lugar se le apareció la Virgen a dos pequeños pastorcillos de Mandayona. Con la forma de una paloma metida en el hueco de una encina, alrededor del árbol es donde creció más tarde el pueblo de Mirabueno. Con el tiempo, la devoción a esta Virgen creció tanto, que con motivo de la procesión de Cruces, el párroco enviaba a un lugareño –'veredero'– con unas invitaciones por escrito dirigidas a un total de cuarenta pueblos diseminados en tres veredas –de ahí el nombre de 'veredero'–.

Estos pueblos tenían que acudir con su cruz procesional y estandarte, aunque en la actualidad en la Romería sólo participan una docena de localidades, que se alinean para desfilar y saludar al estandarte y Cruz de Mirabueno. Hace años, esta romería era muy seguida por gran cantidad de municipios, aunque en la actualidad se haya visto reducida.

Eso no le quita ningún valor a esta celebración que puede ser visitada por todos los que lo deseen. Además, después de pasar una mañana agradable en el campo, el viajero podrá disfrutar dando un paseo por las proximidades del pueblo, desde donde se contempla el valle abierto del río Dulce. En lo alto, la Cruz del Pico es un mirador al que también se puede ascender para contemplar el paisaje, y desde donde, en ocasiones, cuando el día esta claro, se pueden distinguir el Ocejón, la sierra del Alto Rey, la Peña de la Bodera y el Castillo de Atienza.

Para todos aquellos visitantes que se hayan olvidado de echar un bocadillo en la mochila o prefieran disfrutar de la gastronomía de la zona, pueden acercarse hasta Sigüenza a disfrutar con un algunos platos típicos, en los que destacan la tradición, la variedad y calidad de materias primas. Los protagonistas son el cordero o el cabrito, casi siempre asado y aromatizado con un buen 'breve' –mezcla macerada de hierbas aromáticas–, aunque también se toma en caldereta. Propios de estas tierras son también el chorizo a la olla o las migas, sin olvidar las setas de cardo y los níscalos, que en la temporada constituyen platos exquisitos. Por último, la famosa miel de la Alcarria se encargará de poner el punto final al almuerzo y de endulzar la visita, dejando un agradable sabor de boca a los turistas.

Siguiendo la Ruta de La Lana
Es ésta la ruta ganadera que seguían los esquiladores y unía al gran productor ovino de La Mancha con Burgos, capital comercial de la lana durante los siglos XVI y XVII. Además, éste es uno de los recorridos que permiten realizar el Camino de Santiago, ya que a la altura de Burgos se une con el Camino Francés.

El camino fue descrito, en parte, en el Poema del Cid, y coincide en su mayor parte con la vía por la que iban la lana de la Alcarria y los paños de Cuenca hacia las ferias de Medina del Campo y el Consulado de Burgos. El camino fue seguido, también en parte, por el rey Felipe III cuando desde sus bodas en Valencia fue a visitar el monasterio alcarreño de La Salceda. En varias zonas coincide además con antiguas vías romanas, de las que a veces encuentra los restos el caminante. Por último, gran parte de la zona alcarreña fue seguida por Camilo José Cela en su "Viaje a la Alcarria".

Monteagudo de las Salinas, en Cuenca, es el punto donde inicia la ruta, que entra en nuestra provincia por la localidad de Salmerón, continúa por Trillo, Gárgoles de Abajo, Mirabueno, Jadraque y Atienza.

Señalizada la ruta en 1993, fue la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Cuenca, Guadalajara y Burgos, la que se encargó de devolver la vida a estos caminos. A su paso por Mirabueno, el visitante puede realizar el recorrido que une Las Inviernas con esta localidad, aunque si no es de mucho caminar, puede recorrer solamente los tres kilómetros que le separan de la vecina Mandayona.

Cómo llegar
Situado a casi 56 kilómetros de Guadalajara, la mejor manera de llegar es tomando la N-II hasta llegar a la salida 107, hacia Mirabueno / Las Inviernas. Después de un tramo de enlace de 2,3 kilómetros y en apenas cuarenta minutos de trayecto, el visitante llegará a la localidad de Mirabueno.

Dónde comer
La mejor manera de disfrutar de este entorno, para que el visitante pueda almorzar si no ha venido provisto de bocadillos, es acercarse a Sigüenza o a alguno de los pueblos que quedan a su alrededor.
Visto 3114 veces